Preparar un presupuesto para una web con WordPress

La mayor duda que nos surge cuando comenzamos a dar los primeros pasos en el diseño web comercial es cuánto debo cobrar.

No existe un precio establecido para el diseño y desarrollo web porque su propia naturaleza es compleja y da lugar a muchas combinaciones. Además, no debemos caer en el coste por horas, porque este trabajo exige un alto grado de especialización.

Pese a las dificultades que podemos encontrar, vamos a tratar de establecer unas pautas que nos puedan servir de guía a la hora de establecer un presupuesto propio en nuestro trabajo como freelance.

Define tu producto

En primer lugar, debemos definir un producto concreto que esté adaptado a lo que podemos ofrecer y al cliente medio con el que nos vamos a encontrar en nuestro entorno. Si se trata de nuestra ciudad, posiblemente estaremos definiendo un entorno local donde serán las empresas pequeñas y medianas las que habitualmente nos puedan contactar.

Una vez que hemos detectado nuestro target, podremos establecer nuestro producto base: imaginemos que éste consiste en una web comercial para una empresa mediana que necesita visibilizar sus servicios en Internet. Por ejemplo: un restaurante, una academia, un estudio de arquitectura, una clínica dental, etc.

Estructurar el proceso por fases

No debemos olvidar que un presupuesto web no consiste en hacer una lista de acciones y servicios a ejecutar con los precios correspondientes al lado, sino que también es esencial explicar al cliente cómo trabajas, en qué consiste lo que haces y cómo se irá llevando a cabo.

Podemos separar el presupuesto en tres apartados:

  1. Prototipado.
  2. Instalación y configuración de WordPress.
  3. Desarrollo del tema a medida.

Antes de empezar a elaborar el presupuesto, hay que abordar de forma clara algunas cuestiones con el cliente que nos ayudarán a evitar malentendidos posteriores:

  • Proceso de pago. Lo ideal es establecer estos tres puntos como fases de pago, es decir, 25% al inicio, 25% con la aceptación del prototipo, y el 50% final con la entrega del WordPress. Aunque siempre se puede limitar al clásico de dos pagos: 50% al inicio y el 50% restante al finalizar el proyecto.
  • El cliente nos tiene que facilitar un mapa de sitio. Puedes ayudarlo para que sintetice sus categorías principales y encajen en el modelo de WordPress. Esto te ayudará a calcular cuantas pantallas (templates) distintas necesitas para todo el desarrollo.
  • El cliente ha de aportar las imágenes que utilizaremos en la web así como la identidad de su marca. En este aspecto hay que intentar educar al cliente: si no tiene buen material, motívalo para que lo mejore. Una forma eficaz puede ser ejemplificar con referencias de buena calidad para que vea la diferencia entre lo que tiene y lo que podría llegar a tener.

Una vez organizado el mapa de sitio y aclaradas las condiciones, si todo sigue adelante, puedes empezar a componer el presupuesto.

Primera fase: Prototipado

Lo más importante que tienes que definir en esta fase es cuántos templates tienes que hacer, es decir, cuántas pantallas tienes que prototipar además de la cabecera y el pie. La propia jerarquía de temas de WordPress te va a seguir de guía para encajar las distintas pantallas.

  • Página de inicio (home.php).
  • Lista de entradas, como los servicios, proyectos o productos que hay que listar (category.php).
  • Artículo abierto tras hacer clic en “leer más” (single.php).
  • Contenido estándar a todas las webs como el «nosotros» y la «política de privacidad» (page.php).
  • Formulario de contacto (page-template.php).

Éste sería el conjunto básico de diseños a realizar, a los que tendríamos que sumar la cabecera (header.php) y el pie (footer.php). Por supuesto, cada uno debe llevar tres versiones para el responsive: móvil, tablet y escritorio.

Hasta aquí, este modelo base de prototipo de un sitio web podríamos establecerlo en 500 euros.

Podemos tener, además, un conjunto de extras habituales que motivarán la subida de este precio inicial. Algunas de estas necesidades extras pueden conllevar otras cuestiones integrales, como podría ser el rediseño de la marca. Sin ánimos de ser exhaustivos, os ponemos un pequeño listado de peticiones habituales en esta fase del prototipado:

  • Añadir un template de categoría diferente al del predefinido.
  • Adaptación responsive extra, como tamaños intermedios.
  • Rediseño de la marca.
  • Ilustraciones vectoriales para las secciones.
  • Diseño de iconos y señalética digital.

Segunda fase: Instalación y configuración de WordPress

Hay que determinar, en primer lugar, dónde se va a instalar WP. Lo más recomendable es hacerlo en un alojamiento nuevo y de confianza. No te conviene adentrarte en terreno desconocido.

Siempre puedes optar por una plataforma de pruebas, como la que permite cdmon, para controlar el desarrollo hasta el final y, posteriormente, guiar al cliente para que finalice la contratación del alojamiento. Es importante hacerle entender que la propiedad del alojamiento debe estar registrada a su nombre.

El cliente debe comprender (e interiorizar) que la empresa responsable del alojamiento es también la que se ocupa de los problemas derivados de correos electrónicos o posibles errores en la conexión. Puedes orientarlo con las incidencias más habituales que suele haber en una web y con quién se debe poner en contacto para solucionarlo.

Si hacemos bien este proceso, podremos evitar muchos futuros quebraderos de cabeza. Otra cuestión sería que decidas encargarte de esas gestiones, pero cuando estás como freelance lo normal es que no sea rentable (y ni siquiera aconsejable).

Con respecto al dominio, es menos problemático: en realidad puedes apuntar a un dominio desde cualquier empresa registradora cambiando el número DNS.

Esta fase incluye:

  • Instalación de la última versión del CMS WordPress.
  • Configuración del servidor y ajustes iniciales de WP.
  • Optimización de los elementos gráficos de la interfaz.
  • Instalación y configuración del plugin Contact Form.

En esta fase puedes pedir 200 euros.

Los extras más comunes en este momento son los siguientes:

  • Crear cuentas de correo en el servidor.
  • Configurar plugins de SEO.
  • Configurar plugins de rendimiento.
  • Configurar plugins de idioma.
  • Otros plugins específicos. Si son de pago, incluye el enlace y precio, además de lo que añadas por configurarlo.

Tercera fase: Desarrollo del tema a medida

Ésta es, sin duda, la que requiere mayores conocimientos y, por lo tanto, la más cara.

No olvides que aunque en el prototipado hayas podido hacer que luzcan y que sean visibles aspectos importantes del diseño, implementarlos de forma correcta en el código y corregir todo lo que no se ve es mucho trabajo: nunca pienses que algo es fácil porque tú hayas aprendido a hacerlo.

Aquí debes incluir:

  • Desarrollo de la estructura de contenido en HTML5 siguiendo los estándares SEO.
  • Maquetación del diseño en CSS.
  • Programación de funcionalidades y comportamientos básicos con JavaScript.

En esta fase puedes pedir 800 euros.

Como en las anteriores fases, hay una serie de pedidos extras comunes:

  • Animación con SVG, keyframes y transitions.
  • Funcionalidades complejas con JS.

Componer el presupuesto en un documento

Debes crearte una plantilla modelo que puedas cambiar para cada presupuesto. Es importante que cuides el diseño de este documento: los detalles dicen mucho de nuestro trabajo.

Haciendo referencia a aspectos más «burocráticos»: es recomendable hacer una buena gestión de los documentos organizándolos por mes y año, para que podamos recuperar cualquiera de ellos rápidamente (ya sea porque nos hayan aceptado el presupuesto o porque lo vayamos a utilizar de base para un nuevo presupuesto); también es una buena costumbre separar, o marcar de alguna manera, aquellos que se conviertan en facturas.

Si utilizas para estas plantillas Google Drive, tendrás la ventaja de tenerlas online almacenadas en carpetas en la nube. Será muy cómodo descargar una copia en PDF para mandársela al cliente en cualquier momento.

Entrega del administrador y formación

Si todo va bien, cuando termines el trabajo, debes darle al cliente un documento con las claves de acceso. Es normal que debas incluir una sesión informativa para que pueda aprender a administrar el tema en concreto.

Esto no quiere decir que debas dar un curso de WordPress, sino una serie de recomendaciones a modo de guía de estilo del tema que has diseñado a medida. Una buena idea es preparar al cliente un videotutorial, para que lo pueda consultar siempre que lo necesite.

1 comentario en “Preparar un presupuesto para una web con WordPress”

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