Las leyes de UX más importantes en diseño web: la ley de Hick-Hyman

A mediados de los años 50, los psicólogos William Edmund Hick y Ray Hyman, examinaron el tiempo de reacción de una persona ante un número de estímulos presentes a la hora de hacer una elección. Tras muchas horas de estudio llegaron a desarrollar la Ley de Hick-Hyman que establece que el tiempo requerido para tomar una decisión aumenta logarítmicamente con la cantidad de opciones. Es decir, que cuantos más estímulos hay, más se tarda en tomar una decisión.

Ejemplo visual de cómo funciona la Ley de Hick-Hyman: a más opciones, más tardamos en decidirnos.

Podríamos poner un ejemplo sencillo. Cuando vamos a un nuevo restaurante y tenemos que elegir lo que vamos a comer, el tiempo en tomar la decisión se alargará cuanta más variedad de opciones tengamos.

Sin duda, la simplicidad es un valor muy reclamado en el diseño, como el “menos es más”  (less is more) de Ludwig Mies van der Rohe con la Bauhaus, o el principio KISS (Keep It Simple Stupid) que se popularizó en la década de los 70 en EEUU.

Los mandos actuales son un ejemplo práctico de cómo se ha ido aplicando la Ley de Hick-Hyman a productos cotidianos.

En teoría parece un concepto fácil de aplicar al diseño UI, pero es importante tener en cuenta que esta ley, igual que muchas de las llamadas de UX, se basa en estudios psicológicos anteriores a la existencia de Internet.

Son un buen punto de partida para generar un debate sobre cómo facilitar a los usuarios la toma de decisiones cuando están frente a una web, pero no debemos aplicarlos de forma simplista.

No nos vale solo quitar y reducir opciones al usuario, ya que no a todas las webs les va a funcionar la simplificación. Entonces, ¿cómo podemos aplicar de forma correcta la Ley de Hick-Hyman en diseño web?

Partamos de la base de  que, por lo general, la mayoría de los visitantes tienen una idea de  lo que quieren cuando entran en un sitio web. Por lo tanto, el proceso de aplicar lo que nos sugiere Hick-Hyman debe empezar por ahí, comprendiendo los objetivos del usuario y jerarquizando los contenidos para facilitarlos.

Veamos, pues, algunos ejemplos de cómo lograrlo:

1. Reducir la navegación visible

Una de las tendencias que mejor están funcionando para simplificar las opciones en el menú de cabecera es dejar visibles solo aquellos enlaces más utilizados e importantes para la empresa, ocultando en un menú desplegable las opciones secundarias.

Ocultar menús secundarios es una de la fórmulas de simplificar una web.
Dejando sólo los menús más utilizados por los usuarios, conseguimos aplicar la Ley de Hick-Hyman y reducir el número de opciones.
BBVA redujo muchas de las opciones que tenía en la cabecera para dejar solo las más utilizadas, ocultando el resto tras el menú hamburguesa.

2. Poner un buscador

Cuando una web almacena gran cantidad de información, los buscadores son la mejor forma de filtrar el contenido. En el caso de las tiendas online se convirtieron en la pieza clave que sustituyó al menú de categorías, ya que los usuarios no podían aprenderse todas las clasificaciones de productos.

Cuando se tiene una gran cantidad de información, el buscador es un elemento esencial para poder reducir el número de estímulos.
Todas las grandes tiendas online ocultaron sus categorías para dar protagonismo al buscador.

3. Contenido destacado

Antes de hacer scroll el objetivo principal que el usuario ha ido a buscar debería estar presente. La mejor forma de ofrecerlo es a través de las secciones conocidas en UI como hero, un conjunto de texto e imagen donde un botón destacado nos lleva directamente a lo que queremos o es el objetivo de la empresa.

Adobe usa dos botones píldora para resaltar las dos acciones principales, destacando la de comprar.

4. Listas y tablas

En muchas ocasiones la mejor forma de ofrecer la información es en listas y tablas de datos. Es importante entonces destacar los más relevantes e incluso ofrecer una opción más destacada del resto para facilitar la toma de decisiones.

WeTransfer ofrece sus planes en dos listas bien ordenadas, destacando la opción que a ellos más les interesa.

5. Formularios

Los procesos de feedback son los más sensibles a un diseño demasiado complejo, ya que en muchas ocasiones no se puede renunciar a ningún campo. En ese caso lo más recomendable es separar el proceso en distintos pasos que van apareciendo conforme los completamos.

los formularios son una de las fórmulas que tenemos en diseño web para aplicar la Ley de Hick-Hyman.
En el proceso de reserva de Airbnb no se pueden reducir las opciones, pero se pueden separar para ir completándolas una a una.

La Ley de Hick-Hyman se puede relacionar con la Ley de Fitts, ya que ambas determinan el tiempo de reacción en un proceso que puede ser secuencial.

Sin embargo, conviene destacar que no nos debe preocupar tanto el tiempo como conseguir que el usuario logre encontrar y resolver lo que venía a hacer en nuestra web.