Saul Bass, de Preminger a Scorsese

  • Lidia Ruiz

Gafas de pasta y cara de señor que siempre lleva caramelicos en los bolsillos. Así vemos al hombre que revolucionó la forma de presentar las películas y se llevó el diseño gráfico a los títulos de crédito, Saul Bass.

«Posiblemente el diseñador gráfico más famoso de todos los tiempos.» The Atlantic

Más de 40 años dedicados al diseño que nos dejaron carteles que forman parte de nuestro imaginario, títulos de crédito más inolvidables que las películas a las que acompañaban y un sinfín de logos que nos sirven de inspiración.

Ya te habíamos hablado de uno de los padres del diseño gráfico moderno, Paul Rand, y estábamos tardando en traerte al rey de los títulos de crédito, por lo que nos vamos a centrar en esa faceta de Saul Bass en este post.

Saul Bass: sus inicios

Carteles que se inspiran en el trabajo de Saul Bass

Sus primeros pasos los dio en un barrio de inmigrantes ruso-judíos de clase obrera del Bronx. A los 16 años, y con algún que otro pelillo en el bigote, empezó a trabajar por necesidad en una agencia de publicidad y a asistir a clases de arte por las noches.

Una de sus primeras tareas fue la producción de carteles para películas de la Warner Brothers. Poco sabía Saulito que 36 años más tarde acabaría cambiando el logotipo mundial de la Warner Communications.

En 1946 se muda a los Ángeles y ahí ya no hay quien lo pare. Galones para colas de avión, carteles para Chaplin, portadas para revistas y discos, logos y hasta packagings. Nada se le resiste en cuanto a diseño se refiere.

Saul Bass y el cine

En 1950, ya en su estudio propio, le piden diseñar el póster para la película Carmen Jones. El director, Otto Preminger, flipó tanto con el cartel que acabó pidiéndole que diseñara también los títulos de la película. De esta manera empezó la historia de amor entre Saul y el cine. Una relación que surgió del diseño de carteles, que son pura maravilla, y que se hizo oficial con títulos de crédito que, en ocasiones, eran mejores que las propias películas.

Los directores más grandes del momento se lo rifaban. Alfred Hitchcock, Otto Preminger, Billy Wilder, Stanley Kubrick, Martin Scorsese… Todos querían ser bendecidos por el saber hacer del rey de los títulos de crédito.

Su obra estrella fue la que realizó para la película de Preminger The Man with the Golden Arm, para la que realizó el póster y la secuencia de títulos.

El estilo de Saul Bass

Saul recibió influencias de la Bauhaus de Moholy-Nagy y el constructivismo ruso, pero con estilo muy propio. Contar con él era sinónimo de tener una pequeña obra de arte en cada secuencia inicial y los directores más grandes lo sabían.

Cada título de crédito era un ejercicio de simplificación, concepto e ilustraciones inteligentes acompañado de un uso exquisito del color. Uso del color blanco y minimalismo para condensar una película en una imagen tan sencilla como memorable. Su particular tipografía nos daría para un post entero.

Su secuencia de créditos para It’s a Mad, Mad World, resume en cuatro minutos las características de su obra como diseñador.

Aún hoy, Bass sigue vivo, no sólo porque su persona cambiara la historia del diseño gráfico, sino porque son muchos los que siguen bebiendo de su propio estilo intemporal. Sin ir más lejos, entre los carteles alternativos de nuestros alumnos, siempre encontramos alguno muy «saulbassiano»¿Y tú?, ¿cuál es tu diseñador fetiche?

En el blog de Sleepydays tienen una recopilación con sus 8 títulos de crédito de Saul Bass favoritos por si te quedas con las ganas de ver más.

2 comentarios en “Saul Bass, de Preminger a Scorsese”

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