Sé un diseñador más productivo en 7 pasos

  • Lidia Ruiz

No hay cosa más valiosa ni más efímera que el tiempo (no sé qué nos ha pasado, pero nos hemos levantado muy poético-dramáticos) y a veces no le hacemos mucho caso. Te enfrascas en la rutina y, aunque parezca que no paras, ¡te estás durmiendo en los laureles! Puede que estés mucho tiempo pegado al ordenador o fuera de tu casa, puede incluso que trabajes mucho, pero no por ello eres más productivo.

Sigue nuestros consejos para robarle horas al día y desempolva esas  libretas repletas de ideas, proyectos y objetivos por cumplir que nunca tienes tiempo para llevar a cabo.

1. ¡El tiempo es oro!

Estar pegado a la pantalla del ordenador 24 horas no te hace más productivo. Es muy común en la vida de un autónomo o un emprendedor el dedicarle el día y la noche al trabajo, pero ser productivo las 24 horas del día es físicamente imposible.

Por eso es importante que organices tus tareas y dividas el día en horas para gestiones, trabajo y ocio; y más importante aún, que durante las horas que corresponden a una tarea no te pongas a otras.

Prueba esto para organizar mejor tus horas:

  • No intentes memorizar tus tareas, anota las cosas en una agenda, un planificador o una simple lista.
  • Reserva un tiempo para tareas dispersas, como hacer llamadas o contestar correos, eso te ayudará a no tener distracciones y concentrarte en el resto de tareas. Por ejemplo, envía y responde correos de 9.00 a 9.30 y de 13.00 a 13.30. Todo lo que no haya entrado o salido a esa hora, déjalo para mañana.

2. Trabaja con flow

Suena a que estamos rapeando, pero escúchanos, que esto te va a servir. Al empezar un proyecto siempre surge la emoción y la prisa. Nos remangamos en cuanto firmamos el contrato y no nos paramos a pensar en la previsión de los tiempos.

Para que el cliente no nos esté dando calor día sí y día también preguntando cómo va el proyecto, antes de empezar hay que fijar el timing.

Define los tiempos de cada parte del proceso, así podrás organizar tus proyectos en tiempo real en lugar de ir apagando fuegos como un pollo sin cabeza.

Que tu cliente sepa cuando le vas a dar feedback tranquilizará sus prisas y tu urgencia de tenerlo todo lo antes posible.

3. Papel y lápiz

Anota todo, todito-todo de forma organizada. Aunque parezca una perdida de tiempo, al final te ayudará a hacer un balance general de cómo estás haciendo tu trabajo: si eres productivo, si estás cometiendo errores, si te está saliendo rentable el trabajo, etc.

Cosas que deberías anotar para trabajar mucho mejor:

  • Ten una ficha por cliente con sus datos y otra por cada proyecto con las horas que inviertes cada vez que trabajas en él. Añade también la fecha de inicio y la de fin, así sabrás si tu cliente se está columpiando mucho o se está saliendo del presupuesto.
  • Anota tus errores al final de cada proyecto. Es una putada tener que escribirle a tu yo del futuro dónde la liaste parda, pero es la única forma de que él no vuelva a cometer los mismos errores.
  • Marca en tu agenda tus objetivos diarios y señala, también, la fecha aproximada de tus objetivos a corto y a largo plazo. Esto te ayudará a ver que avanzas y eso siempre motiva. 
  • No olvides llevar las cuentas. Como decía mi abuela, las cuentas claras y el chocolate espeso. Ganancias y perdidas; todos los datos son importantes, aunque la perdida sea intangible (echar horas de más). Mantener esa práctica te hará ver lo rentable que está siendo tu tiempo.

4. Organización ante todo

Precisamente porque casi todos los diseñadores tenemos nuestro particular síndrome de Diógenes, la organización es imprescindible. El orden es la clave de la optimización de tu tiempo.

Todos hemos dicho eso de “pero si yo sé dónde está”, pero eso ya no se lo cree ni tu madre. Así que mantén un orden real en tus cosas, tanto físicas como digitales. Organiza las carpetas por recursos, por proyectos y ¡sé eficiente!

Cómo organizar una carpeta de cada proyecto en subcarpetas:

  • Marca (Manual y arte final siempre a mano).
  • Vectores (también exportados en JPG).
  • Textos, taglines, y todo lo verbal.
  • Fuentes.
  • Cliente (información que nos haya proporcionado el cliente).
  • Desarrollo del proyecto (documentación que hemos creado nosotros para el cliente como contratos, presentaciones..).
  • Proyecto (wireframesmoodboards, mapas de sitio, esquemas…; bocetos, propuestas…).
  • Imágenes y recursos gráficos.
  • Artes finales (todas las piezas realizadas para el cliente listas para impresión o subida).

5. Actualizarte o morir

Aunque te parezca una locura, tienes que invertir parte de tu tiempo de trabajo en formarte y aprender nuevas técnicas de trabajo. Cursos, tutoriales, especialidades o lo que quieras: en el momento en que dejas de aprender, tienes los días contados en este mundillo.

6. Desconecta

Productividad y organización

Cuando no estés trabajando, desconecta. Ponte unos horarios para consultar el móvil, contestar correos y hacer llamadas e informa a tus clientes sobre los mismos. ¡Nada de urgencias a las once de la noche, que no somos el cerrajero de guardia!

7. Aprende a decir ¡NO!

Aprender a decir “NO” es muy importante. Aunque parezca que queda feo rechazar un trabajo, la otra persona tiene que entender que si no se puede, no se puede

Todo el mundo tiene unos límites y si hacer un trabajo no es viable para ti, el presupuesto es demasiado ajustado o ya no puedes aceptar más favores porque tu ONG particular va a colapsar, practica delante del espejo y empieza a decir “NO” (hazlo mejor cuando estés solo para que tu familia no llame al psicólogo).

Sigue todos nuestros consejos y tómate una cervecita o un vino de vez en cuando, que seguro que así todo lo haces más rápido y, sobre todo, mejor.

Dinos lo que piensas

Tu email no se mostrará ;)