15 consejos para elaborar tu currículum de diseñador (2)

María-Fernández-CV-2

Diseño en tu C. V. Patrón incluido en el currículum de María Fernández.

Las primeras impresiones, para bien o para mal, nos marcan. De ahí, la importancia que tiene presentar un buen currículum como toma de contacto con una empresa. En nuestro anterior post empezamos a trabajar nuestro C. V. de diseñador y dimos cinco consejos a tener en cuenta para elaborarlo. A la hora de diseñarlo, estamos teniendo presente que nuestro formulario está destinado a una persona real. En nuestro caso concreto, estamos pensando que el receptor de nuestro currículo podría ser Lu, una diseñadora gráfica de un pequeño estudio, o Ramontxu, quien trabaja en el departamento de recursos humanos (¿o era de marketing?) de una empresa bastante tocha.

Tratamos de establecer consejos generales, que pudieran servir tanto para uno como para otro. Aquí tenemos otras cinco recomendaciones al preparar tu currículum vítae, continuando por la sexta de nuestra lista:

6. Ortografía: no es lo mismo “ahí” que “ay”

La práctica del currículum vítae conduce a que siempre, por más que lo tratemos de evitar, vamos a incluir fallos o erratas. Partiendo de esto, vamos a tratar de minimizar estos errores. Si queremos vender que somos la polla limonera, intentemos ser coherentes. No ayuda mucho a nuestra causa si ponemos lindezas como “manejo experto en Ilustreitor” (Lu estará pensando: “¿De verdad? ¿Lo manejas tan bien como Fotoshop?”) o “me considero una persona responsable, trabajadora y conpetente” (“y con denominación de origen”, según Ramontxu). ¡Ay, dios mío!

CV-Mario-Andrade-2015

Currículum de Mario Andrade: cuidando la ortografía y la estructura.

7. Ortotipografía: seamos razonables

El diseño de un currículo implica la creación de unas estructuras coherentes con las que el candidato se presenta ante la empresa de forma clara y concisa. Destacamos lo más relevante y descartamos lo menos importante. De ahí que la forma en la que presentamos esa información pueda decir mucho de nosotros.

Aquí entra en juego que seamos capaces de dar lógica a los datos incluidos en el formulario mediante el empleo de reglas en el uso de la tipografía. Es nuestra querida “ortotipografía”: ¿presentas las fechas siempre con el mismo formato?, ¿se entiende el uso que realizas de las negritas y de las cursivas?, ¿los nombres de las empresas los escribes siempre en mayúsculas, sólo con mayúscula inicial o mezclando ambos estilos?, ¿entre los diferentes puntos de cada apartado hay un salto de línea o depende de alguna circunstancia concreta?, ¿hay diferentes tamaños de letras en el texto?, ¿por qué?…

La ortotipografía dice mucho de la capacidad de jerarquizar del candidato, de su forma de organizarse y de su atención a los detalles. No nos la tomemos a la ligera y pongamos los puntos sobre las íes.

Alejandro-Galiano-CV

Menos es más: minimalismo en el currículo de Alex de Graaff.

8. La línea temporal: “no, no he estado en la cárcel”

No hay nada más sospechoso en un currículo que los “huecos en blanco”: espacios prolongados de tiempo en los que no hay ninguna referencia a formación o trabajo por parte del candidato. “¿Habrá estado en la cárcel?”“¿se metería en una secta?”, “¿sería víctima de una abducción?”“¿habrá tenido problemas con la drogas?” Casi sin quererlo, estas preguntas y similares pasarán por las cabezas de Lu y Ramontxu cuando se encuentren con un currículum con estas características.

Al elaborar el nuestro, si añadimos una línea temporal gráfica (lo más reciente en la parte superior o en la parte derecha de la ilustración), esto facilitará mucho el trabajo al receptor del currículo (“la ley del mínimo esfuerzo“, que diría Daniel Kahneman). Eso sí, hay que evitar empezar la línea temporal cuando los dinosaurios habitaban el planeta, pues a nadie, si hemos hecho una carrera, le va a interesar que estudiáramos en el Instituto Las Esclavas de Cristo… Y por cierto, no, no he estado en la cárcel.

02-currículum-Sylvia-Reyes

Una línea temporal clara en el currículum de Sylvia Reyes.

9. Datos que no hay que recalcar

Esto es muy propio de los currículums de los creativos: nos preparamos unos gráficos que nos han quedado molones, pero nos damos cuenta de que ahora hay unos espacios en blanco que nos afean el diseño. Así que, ni cortos ni perezosos, preparamos otro gráfico en el que, básicamente, venimos a ilustrar que no tenemos ni pajolera idea de cómo se usa el Adobe Premiere o que de francés sabemos lo que vimos en cierta ocasión en una película para adultos.

¡Alma del amor hermoso! ¡No hay ninguna necesidad! No pongamos el foco en una debilidad. Seguro que hay otros aspectos que podríamos destacar y que favorezcan a nuestro currículum. Nadie acude a una primera cita diciendo que le han salido hemorroides, ¿por qué lo vamos a hacer nosotros? Así no vamos a conseguir que Lu o Ramontxu nos propongan un plan.

Igualmente, hay que evitar incluir datos polémicos innecesarios: lo que se traduce en omitir preferencias políticas, religiosas o deportivas… Recalcar según qué cosas es un riesgo que se puede eludir fácilmente. ¡No nos empantanemos más de lo necesario!

10. Un currículum, un folio

Vamos a centrarnos: ¿de verdad crees que alguien se va a leer un currículum de cuatro hojas? No se las van a leer ni tus padres, que son las personas que más te quieren. Si no has conseguido resumir tu trayectoria en un pdf, difícilmente vas a encontrar trabajo en el área del diseño. Esto es una toma de contacto. Si quieren saber más de ti, para eso está la entrevista personal.

Con esto, ponemos punto y aparte. La próxima semana comentaremos algunos aspectos a tener en cuenta cuando empecemos a mover nuestro currículum.

4 comentarios en “15 consejos para elaborar tu currículum de diseñador (2)”

Dinos lo que piensas

Tu email no se mostrará ;)